3 minutos de tiempo de lectura.
Hay una trampa silenciosa que muchos compramos alguna vez: creer que el bienestar llega cuando hagamos “algo grande”. Cuando demos un giro radical. Cuando nos convirtamos en una versión épica de nosotros mismos… en 30 días.
Y mientras tanto, lo de hoy, lo pequeño, lo suficiente, lo que sí estás haciendo, queda fuera del foco. Por eso El poder de las pequeñas victorias (y este espacio) van de otra cosa: de aprender a mirar tu vida con los ojos de la admiración. No admiración tipo “me aplaudo por todo”. No. Admiración como mirada honesta: ver lo que de verdad te sostiene.
Las victorias que no salen en los titulares de tu mente
Hay pequeñas victorias que no aparecen en los “titulares” internos, pero son las que de verdad sostienen tu bienestar:
- cuando respondes con calma donde antes saltaba el piloto automático,
- cuando dices “hoy no” sin culpa,
- cuando te das un paseo de 10 minutos para volver a ti,
- cuando pides ayuda,
- cuando sigues… incluso sin ganas.
Y aquí está el punto: no se trata de prometerte una transformación radical, ni de exigirte metas inalcanzables. Se trata de algo más realista (y más poderoso): reconocer lo que ya estás haciendo bien, lo que es adecuado para ti, y hacer pequeños ajustes que te den bienestar y además lo fortalezcan. Porque sí: cada paso cuenta, sobre todo cuando va en la dirección de lo que te hace bien.
A veces no te falta disciplina, te falta reconocimiento
Hay una idea que suele liberar bastante, muchas veces, lo que te falta no es disciplina. Es reconocimiento. No es “hacer más”. Es valorar mejor lo que ya estás construyendo. Cuando aprendes a ver tus pequeñas victorias, pasan dos cosas:
- te sostienes con más amabilidad (menos látigo, más continuidad),
- te activas con más energía (porque el progreso deja de ser invisible).
Y esa combinación, aunque no parezca espectacular, es exactamente la que cambia el rumbo.
Microacción (3 minutos): el titular amable
Hoy vas a hacer algo sencillo. Y muy efectivo.
Paso 1 (1 minuto): piensa en una cosa pequeña que hayas hecho bien en los últimos 7 días. Solo una. Puede ser mínima. De hecho, mejor si es mínima.
Paso 2 (1 minuto): escribe un “titular” de esa acción como si fuese una noticia:
- “Hoy me cuidé aunque fuese un poco”
- “Elegí paz en vez de pelea”
- “No me abandoné”
- “Hice lo que tocaba, sin drama”
Paso 3 (1 minuto): completa esta frase: Esto dice de mí que…
Ejemplos:
- “Esto dice de mí que soy constante cuando importa.”
- “Esto dice de mí que me estoy aprendiendo a cuidar.”
- “Esto dice de mí que puedo confiar más en mí.”
Listo. No necesitas más.
Para cerrar (con verdad)
No subestimes lo pequeño. Lo pequeño, cuando se repite, es lo que te cambia la vida sin hacer ruido. Y si hoy no sale perfecto, que salga humano. Porque también eso… cuenta.
Si quieres, te acompaño con esto
Durante las próximas semanas iré compartiendo por aquí ideas y pequeñas acciones para aplicarlas en el día a día, sin presión y sin prisa. Si te apetece, quédate cerca.

El poder de las pequeñas victorias
Un mapa práctico para sostener tu bienestar con pasos pequeños y realistas.



