Hoy debo confesarme, llevaba demasiado tiempo sin...

13/07/2017      Fitness coaching - Coaching salud      iniciación al ejercicio, calidad de vida, salud, ejercicio, cómo empezar

Si, lo sé. Me dedico a esto. Conozco los beneficios físicos, emocionales, sociales, etc. que tiene el ejercicio fisico, el impacto en la calidad de vida y cómo te ayuda a tener la energía que necesitas desde primera hora de la mañana. Además de la predisposición, al menos en mi caso, de llevar una alimentación más saludable, pero ni aun así.

Bueno, al tema, que esto no va de mi, pero si de lo que he aprendido estos días de "reinicio" del entrenamiento. Como te digo, llevaba tiempo sin hacer mucho (más bien nada) así que cuando decidí reiniciarme, me lo planteé poniendo atención a aquello que me asaltase la cabeza para volver a la inactividad, y también en que aquello en lo que me estaba apoyando para continuar y mantenerme en juego. Como mi diría mi gran amigo Tato Casimiro, mantenerme "activado".

Estas son las primeras conclusiones. Espero que te sean de utilidad para ti o para ayudar a otras personas:

  1. Encontrar el mejor horario. En principio empecé a entrenar por la tarde, ya que el pensamiento inicial fue "... bueno, voy por la tarde después de currar y así me sirve para desconectar...", error, muchos días me quedaba terminando alguna cosa en la oficina y consumía el poco tiempo del que dispongo para poder entrenar dadas mis obligaciones familiares (que realizo con total gusto, esto vaya por delante). Así que ahora lo hago por las mañanas antes de ir a trabajar y no me pongo reuniones a primera hora los días que he fijado para entrenar. Otra idea relacionado con este punto es elegir dos o tres días con los que sea dificil que puedas negociar si haces ejercicio o no.
  2. Encontrar la actividad que más me gusta ahora, o la que puedo realizar con el tiempo del que dispongo. Justo ayer estaba hablando con unas vecinas en el parque mientras nuestros hijos no paraban ni un momento de subir y bajar por el tobogan, que si a una no le gustaba correr, que si a otra las pesas le aburrían, que si solo le gustaban las clases colectivas, y un largo etcétera de excusas perfectos para escribir este post :-) En definitiva, encuentra la actividad que más te motive practicar y cambiala cuantas veces quieras para mantenerte activo, pero mantente activo independientemente de la estacionalidad.
  3. Crear una imagen tan poderosa de aquello que quiero que no necesito la fuerza de voluntad. Y esto va más allá de la propia actividad. No consiste en hacer ejercicio para ponerte en forma, perder unos kilos o ponernos el bikini, bueno, en mi caso, el bañador sin mollitas en los costados. Se trata de relacionarlo con tu bienestar, con tu calidad de vida actual y futura. Si sigues haciendo lo mismso que ahora ¿cómo estarás a los 75 o a los 80 años?
  4. Sentir que cada día avanzo un poco. Hace un tiempo vi un vídeo de Tony Robbins que decía algo así como "...para acercarte a aquello que quieres, debes proponerte y realizar experiencias que te hagan progresar, debes sentir que progresas, debes superar retos..." y dicho y hecho, cada día aunque sea solo en un ejercicio o en el cardio, un poco más, una repetición más, un minutito más en la carrera, o un pelín más rápido, aunque solo sea en un tramo. Cada día un poco más.
  5. Relacionarlo con mi día a día. También me ha sido de utilidad hacer una relación entre lo que hago en el parque o en el gimnasio y mi trabajo (que es más bien sedentario). Si un día entreno espalda, durante mi jornada estoy pendiente de ella y cuando me doy cuenta que he perdido la postura correcta la rectifico en cuanto soy consciente de ello.
  6. Tener presente el proceso de cambio y fijación de hábitos en el que estoy. Para que el ejercicio se fije como un hábito, ya sabes, hace falta como mínimo: repetición, frecuencia y disfrute. Además de mantener presente en mi día a día que estoy en este proceso. Personalmente, lo que estoy utilizando es un pulsómetro, cronómetro, etc. vamos, un reloj de estos "modernos" que te dan mucha información de la actividad que haces, o de la que dejas de hacer, y que cada vez que lo veo en mi muñeca me recuerda que estoy en el proceso de incorporación de estos hábitos.
  7. Los entrenos cortos también valen. Hay veces que aun teniendo en cuenta todo lo anterior la disponibilidad de tiempo se puede reducir, lo entiendo, a mi me pasa. Hay días que mis hijos se levantan rápido y otros días que hay que levantarlos utilizando una espátula para despegarlos de la cama. Bueno pues da igual, si no puedo entrenar 50 minutos lo hago 20, y si no puedo salir a correr, hago flexiones y abdominales en el salón pero cumplo con mi compromiso de ejercitarme como mínimo 2 días a la semana. Estoy de acuerdo que el impacto fisiológico del entrenamiento será mucho menor o incluso no habrá adaptación, pero mentalmente continuo con la fijación de hábitos saludables que en el fondo es lo que quiero.

Estos solo son las primeras ideas y reflexiones. Espero de verdad que sean de utilidad y empieces o continues desarrollando hábitos saludables. Por mi parte, prometo seguir informándote de los progresos que vaya haciendo para mantenerme "activado".

Otro día hablaremos de como crear objetivos saludables y alcanzables en este ámbito ya que esto es tan importante como los puntos anteriores.

Que tengas un gran día.

 

Alfredo Bastida Caro.

Director Coaching Camp. Fitness Coach Profesional.

Ayudo a las personas a alcanzar sus objetivos de calidad de vida.