Cómo las preguntas que me hago condicionan mi vida

13/03/2017      Desarrollo personal      autocoaching, inteligencia emocional, coaching, Logroño, PNL

¿Qué es lo que te respondes cuándo te preguntas Para Qué en lugar de Por Qué?

Todos nos hacemos preguntas y nos respondemos. En función de cómo te preguntas obtienes diferentes respuestas con distintos grados de asunción de responsabilidad, activación emocional, orientación al futuro o al pasado, búsqueda de alternativas o justificaciones, niveles de motivación y cambio, autoestima…

El arte de saber preguntarse es una herramienta que nos permite gestionar de forma emocionalmente inteligente las situaciones que aparecen en nuestro día a día.

Hoy queremos profundizar en la diferencias entre el “por qué” y el “para qué”.

Etimológicamente “Por” es justificación de causa o motivo de algo, y, “Para” alude a la intención de realizar una acción. Ambas preposiciones comparten letras pero es evidente que nos lanzan a direcciones muy diferentes, sí, nos lanzan, nos dirigen, nos orientan.

El “por qué” se orienta al pasado, a la búsqueda de justificaciones que, a menudo, no están en nosotros mismo por lo que nos aleja de asumir nuestra responsabilidad en lo que nos ocurre. Persigue encontrar ideas que ya tenemos basadas en nuestro mundo de creencias. Poco nuevo vamos a poder encontrar desde el “Por qué” y pocas emociones positivas vamos a activar.

El “para qué” se orienta al futuro,  es un reto ante lo diferente, persigue las nuevas alternativas y cuestiona tu mundo de creencias. Es una expresión de autoestima basada en la creencia de que uno mismo es el máximo responsable de lo que le ocurre por lo que el cambio sólo puede comenzar desde el interior. Activa un abanico emocional de posibilidad y alternativas.

Veamos un pequeño ejemplo de respuestas posibles a la misma pregunta (en teoría) planteada en Por Qué o en Para Qué:

¿Por qué me pasa siempre a mí?

Porque me lo merezco, porque no me ayuda nadie, porque el mundo es así, porque siempre ha sido así y seguirá siéndolo, porque no me preparé lo sufiente… etc

¿Para qué me pasa siempre a mí?  

Para prepararme mejor la próxima vez, para darme cuenta de los recursos que necesito, para esforzarme más expresando lo que pienso…etc.

Seguramente ya te has dado cuenta de las diferentes implicaciones de ambas preguntas. ¿Cómo eliges preguntarte?. Desde Coaching Camp te invitamos a darle la vuelta al por qué. Puedes comenzar simplemente por tomar conciencia de todas esas veces que este tipo de preguntas vienen a tu mente, lo aprendimos así de pequeños, pero, hoy puedes elegir cambiar.

Una vez descubras todos esos Por Qué comienza a transformarlos en Para qué y disfruta del cambio, de las nuevas ideas que puedes encontrar y de tu nivel de acción en tu vida.

Y, como no puede ser de otra forma terminamos este Post con una pregunta: ¿Para qué te levantas cada mañana? Puedes comentar tus respuestas en nuestra página de Facebook.

 

Begoña González Ruiz de Velasco. Facilitadora del Cambio en Coaching Camp